• Pilar Paredes

El negocio del porno. Boogie nights

Actualizado: oct 25


Boogie nights es una gran película de 1997 de un gran director Paul Thomas Anderson y protagonizada por estupendos actores como Julianne More, Burt Reynolds o Mark Wahlberg.

Personajes del porno que bajo la mirada “naif” del director se convierten en una pequeña familia de grandes amigos que luchan por sobrevivir.


Nos relata la historia de un joven talento que deja sus circunstancias poco prometedoras en una familia que no le valora y una madre maltratadora para convertirse en estrella del porno.

Su nombre será Dirk Diggler y alcanzará la fama arropado por un productor de cine, interpretado por Burt Reynolds y un adorable Julianne More que se convierte en la "dulce mamá" de todos ellos.


La película, que rehusa exponer el ambiente más sórdido que se puede imaginar, nos introduce en un mundo difícil y duro, pero que consigue normalizar al presentarnos seres humanos de carne y hueso que se protegen unos a otros aislados del mundo exterior.


Llama la atención sin duda cómo el director consigue hacernos empatizar con los logros y derrotas de los personajes, pues, a pesar del rechazo social, se consideran a si mismo personas normales que trabajan con sus aspiraciones y sueños.


La película está ambientada en los años sesenta y nos coloca en un tiempo donde la industria pornográfica está experimentado su propia transformación.


El impacto de la aparición del vídeo, el abaratamiento de los costes de producción y la perspectiva de ampliar los nichos de mercado, llegando a más clientes, se convierte en el desencadenante de los cambios que desembocarán en un nuevo modelo de negocio.


El personaje de Burt Reynolds, en un principio es reacio a someterse a la producción en vídeo porque la considera de baja calidad. Para él, aún existe una oportunidad para crear auténticas películas porno que comuniquen algo más, cree que puede conseguir no sólo entretener a su audiencia, sino transmitir un mensaje.


Cuando dos de sus colaboradores le exponen sus ideas no duda en innovar y adoptar un nuevo estilo de guión que le llevará al éxito y convertirá en estrellas a sus actores.


Sin embargo, el mundo evoluciona y la ambición de la industria es imparable. Si no se adaptan a los nuevos tiempos, su negocio desaparecerá.


La industria pornográfica es un ejemplo de transformación de modelo de negocio provocado por el uso de nuevas tecnologías.


Recientemente también ha sufrido una segunda transformación.


El uso de internet y la facilidad para acceder a la pornografía ha hecho desaparecer cierto glamour.

Como en el cine mudo, las grandes estrellas del porno terminaron por perder todo su caché ante la llegada del porno casero.


Sin embargo, es un negocio que se mantiene en el tiempo. Durante el confinamiento las una famosísima página porno cuadriplicó prácticamente las suscripciones y es que como en esta entrevista en el New York Post de una afamada actriz porno:


"Si intentas vender porno, tener a un país entero encerrado en casa sin tener nada que hacer es el escenario ideal”

En la película Boogie Nights los personajes intentan ser buenos en sus trabajo, mejorar profesionalmente, desarrollar su talento, hacer carrera y conseguir sus sueños.


Nada diferente que desee cualquier otro profesional en otro sector.


Sin embargo, también ellos se consideran en desventaja. Sin entrar en temas morales, los profesionales del sector deben de mantenerse alejados del mundo exterior y la única forma de sobrevivir a los prejuicios y situaciones discriminatorias es permanecer unidos.


Me ha parecido muy interesante el enfoque del equipo. En la película, los actores, productores, cámaras y demás empleados comparten sus vidas y se convierten en una gran familia.


Liderados por un jefe profesional con gran capacidad para descubrir el talento se convierten en un equipo de profesionales altamente motivados.


¿Qué jefe no querría eso para su empresa?




Quizá las circunstancias, el ambiente indecente de la industria pornográfica y las dificultades para ser considerados trabajadores normales les prepara mejor para los cambios.


Si bien, no es fácil sobrevivir en ese ambiente, la droga y el alcohol son tentaciones muy cercanas, los personajes de esta película saben que la profesión que han elegido les ha curtido.


Estamos cansados de oír hablar de la transformación digital, de la innovación y del impacto de la tecnología, de cómo todo ello está llevando a las empresas hacia un m mundo nuevo donde la forma de relacionarse con el cliente, trabajar y hacer negocios es y será bien distinta.


Algunos siguen aún ilusionados con la comodidad de sus logros del pasado, sin permitir que lo nuevo les haga perder el control.


Sin embargo esto provoca una gran contradicción, en “La era del vacío”

el filósofo actual Gilles Lipovetsky nos habla de la necesidad que tiene la sociedad consumista de tener siempre cosas nuevas, de satisfacer cierta falta de autoestima personal con la adquisición de productos para estrenar como si eso nos renovase a nosotros también


Lo irónico es pensar que nos gusta lo nuevo siempre y cuando esté bajo nuestro control.


Una casa nueva, un coche nuevo… Objetos consumibles a nuestra disposición.


¿Qué pasa cuando la novedad viene de fuera y amenaza nuestra comodidad?


Cuando lo nuevo es grande y desconocido. Cuando no tenemos el control.


Quizá debamos recuperar cierta humildad. Los personajes de Boogie Nights están impregnados de una cándida y afable visión de la vida. En su impúdico ambiente permanecen expectantes a la llegada de lo nuevo.


Ellos ya han visto lo peor. ¿Qué más pueden esperar, sino algo bueno?

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